El salòn de las fiestas, majestuoso, con techos a bòveda de ocho metros de altura, las pinturas, los espejos, las cortinas, las carozas de época, otorga amplio respiro ponendo a sus ancha los huésped, todo en un clima ideal en cada estaciòn. La sensaciòn que se prueba es la de estar en casa, comodos sofà y sillones adonde los huésped se pueden entretener en conversaciòn bebendo un drink, adonde el calore reina. Las Escuderìas San Carlo son redondadas por jardìn curados adonde se pueden servir aperitìvos.